Nuestra Historia: El Alma de Velas
La Estirpe
Muchos años después, frente al milagro de la llama, aquellos que se reunían habrían de recordar la tarde remota en que la estirpe de los Vela Rivera descubrió que el fuego no es una herida en las tinieblas, sino el regreso de los recuerdos.
De las manos de una mujer nacería el secreto, ella quien sabía extraer el alma a los aceites de la tierra sin mancillar su pureza. Aquí reposa la paciencia de los abuelos, esculpida a mano en un cuerpo limpio que no sufre el paso del tiempo.
Encenderla no es disipar la noche; es permitir que los antiguos vuelvan a conversar en voz baja con nosotros.

